CIVILIZACIÓN ROMANA

El escenario geográfico de Roma fue Italia, por el este los mares Adriático y Jónico la separan de Grecia; por el oeste, la baña el mar tirreno.  En el extremo sur se encuentra la isla de Sicilia, que es geográficamente la continuación de Italia y al norte limita con Francia, Suiza, Australia y Eslovenia.

Según la tradición romana, la ciudad fue fundada en el año 753 a.C. por los gemelos Rómulo y Remo a las orillas del Tíber, esta pequeña ciudad era un pequeño poblado de pastores que floreció y se desarrolló hasta llegar a ser considerada durante la época previa a la República, superior a sus vecinos, haciéndose cada vez más fuerte a medida que se apoderaba de mas territorios. Durante el imperio que a partir del s. I a.C. sería gobernado por emperadores, creció y absorbió ciudades y territorios que hoy en día comprenden mas de 40 países con 5.000 Km., de un extremo a otro. De esta manera la civilización romana llegó a ser la potencia militar más poderosa del Mediterráneo y su poder duró más de mil años.

Los primeros pobladores de Italia fueron los etruscos, itálicos y griegos.

Los itálicos estaban conformados por los pueblos primitivos conocidos con los nombres de latinos, samnitas, sorbélicos, umbríos y sabinos, entre otros; estos dos últimos fueron participes de la fundación de Roma.

Entre tanto los griegos fundaron colonias en el sur de Italia y Sicilia, denominadas Magna Grecia, que serían importantes centros de comercio en el mediterráneo en el siglo VIII a.c.

Los etruscos es probable que llegaran a Italia por mar, procedentes de Asia Menor concretamente de Frigia; se ubicaron al norte de la península entre los ríos Arno y tiber, se destacaron por el comercio con otros pueblos, la construcción de obras públicas como acueductos, las técnicas para trabajar la agricultura y la organización de ciudades en federaciones. Entre los siglos VII y VI a.c., fue el pueblo más poderoso de Italia.

Periodos de Roma

Los tres grandes períodos de la historia romana son la república, la monarquía y el imperio


LA MONARQUÍA

Leyenda de Romulo y Remo

"Según la tradición romana, Rómulo fue el fundador de Roma junto con su hermano Remo.

Numitor era rey de Alba Longa. Fue destronado por su hermano Amulio, quien expulsó a Numitor de la ciudad, mató a los hijos varones de éste y obligó a su hija Rea Silvia a dedicarse al culto de Vesta. El dios Marte fue el padre de Rómulo y Remo:

La vestal Silvia fue a la fuente a buscar agua para lavar los objetos del rito; cansada se sentó en el suelo a refrescarse con el pecho descubierto, de tal manera que la umbría de los sauces, el gorjeo de los pájaros y el rumor del agua le produjeron un profundo sueño. Viéndola Marte sintió deseos lascivos y la poseyó.

Silvia tuvo dos gemelos a los que llamó Rómulo y Remo. Cuando el rey Amulio se enteró ordenó que les colocaran en una cesta en el río Tíber para que fuesen arrastrados hasta el mar y muriesen ahogados. La cesta embarrancó. Los pequeños fueron amamantados por una loba, y más tarde recogidos por un pastor y cuidados por su mujer. Cuando crecieron descubrieron su origen, por lo que regresaron a Alba Longa, mataron a Amulio y repusieron a Numitor en el trono.

Decidieron fundar una ciudad en una llanura del río. Trazaron con un arado el perímetro según el rito etrusco y juraron matar a todo aquel que traspasara los límites sin permiso. Discutiendo sobre el nombre de la ciudad decidieron que lo eligiría aquel que avistase más pájaros, prueba que superó Rómulo y otorgó a la ciudad el nombre de Roma. Remo, enojado, discutió con Rómulo y borró el surco de los límites de la futura ciudad. Cumpliendo el juramento, Rómulo lo mató.

Para poblar la ciudad, Rómulo aceptó todo tipo de gentes: refugiados, libertos, esclavos, prófugos, etc. Sin embargo, con este método la población era eminentemente masculina. Organizó unas pruebas deportivas a las que invitó a una población vecina y que aprovechó para raptar a sus mujeres (el Rapto de las sabinas). Todo acabó amigablemente y Rómulo formó con el rey sabino, Tito Tacio, una diarquía que duró poco, hasta la muerte del sabino.

Hay varias versiones de la muerte de Rómulo, bien por una tempestad provocada por su padre Marte o bien asesinado por unos senadores discrepantes.

Le sucedió en el reinado de Roma Numa Pompilio". (OVIDIO, Fastos III 11-25 y 73-80)


La monarquía es la etapa institucional de Roma que se extiende desde su fundación por Rómulo (753adc), el primer rey, hasta la caída de Tarquino, el soberbio, en el año 509 A. de C. es originalmente gobernada por un rey (rex), aconsejado por un comité de ancianos llamado Senado (Senatus). Se fundamentó en una rígida división del poder entre propietarios y campesinos pobres, quienes eran las fuerza laboral sin derechos.

Durante la monarquía la familia determinó la organización social; los romanos se agruparon en gens que eran la reunión de 10 familias que reconocían un antepasado en común y los mismos cultos religiosos. Por esta razón, los romanos tenían tres nombres, por ejemplo Cayo Julio Cesar.  El primero era el nombre individual, el segundo el de los miembros de las gens y el tercero el nombre familiar equivalente a nuestro apellido paterno. A su vez las gens daban origen a las curias, que eran las encargadas de elegir al rey y de establecer las leyes a través de la asamblea curial.

 

Clases sociales

Patricios: eran los descendientes de los fundadores por tanto eran los únicos que constituían las gens; formaban una minoría privilegiada que poseían todos los derechos, controlaban las tierras, la religión y los cargos públicos. 

Clientes: Eran hombres libres pero de condición inferior, Al parecer se trababa de extranjeros que contaban con la protección de los patricios, lo que les otorgaba el derecho a participar de sus ceremonias religiosas, pero se los obligaba a obedecerles, acompañarlos en la guerra y pagarle a su protector.  Solo podían pertenecer a la gens de su patrón o protector y tener una clientela numerosa era signo de prestigio para cualquier patricio.

Plebeyos: Grupo de ciudadanos libres, que al principio de la historia de Roma no podían desempeñar cargos políticos ni religiosos y eran considerados ciudadanos pero de menor categoría.  La palabra plebeyo deriva del latín plebs que significa multitud, lo cuál indica que se trataba de grupos muy numerosos que vivían en los alrededores de la ciudad.  Después de la ley de las doce tablas lograron una serie de concesiones que le permitieron participar en la toma de decisiones de la república y la igualdad de derechos con los patricios.

Esclavos: La sociedad romana era esclavista, tomaban prisioneros en las guerras, las conquistas o por deudas.  Esta clase no tenía libertad y eran propiedad absoluta del amo por tanto no gozaban de ningún derecho.


LA REPÚBLICA (509ac-31a.c)

Este período duró cerca de 5 siglos; Roma ya conservaba demasiado resentimiento hacia sus monarcas etruscos debido a las malas experiencias derivadas del gobierno de los reyes lo que indujo a los patricios establecer una república aristocrática, que consistía en dos cónsules que reinaban durante un año y reemplazaban el poder del monarca, ejerciendo funciones militares, judiciales y tenían facultades para convocar a dirigir las asambleas populares. Además eran estrictamente controlados durante su mandato por un consejo de ancianos, o consejo del Senado, el cónsul no podía volver a ser reelecto (aunque hubieron muchas excepciones), y en muchas ocasiones tenía menos poder que el Senado.


La lucha entre clases

Los plebeyos no eran considerados una clase social, eran descendientes de extranjeros, esclavos, o cautivos de pueblos conquistados. Las relaciones entre plebeyos y patricios no habían sido hostiles durante la monarquía, la plebe había empezado a reclamar sus derechos ya que eran muy poco contemplados por el gobierno, no tenían derecho a casarse con gente patricia, se limitaba su absceso a la religión oficial, no podían integrar cargos públicos, no eran contemplados por la justicia, y ni siquiera tenían conocimiento de las leyes ya que la cultura estaba reservada para los patricios.

La lucha duró varios siglos y buscaba mejorar la posición social, económica y política de los plebeyos. La dependencia que de ellos tenía los patricios para afrontar la guerra (debido a que esto ocurrió cuando Roma sostenía guerras por la independencia) favoreció la causas de los plebeyos.

De este modo lograron una serie de concesiones que les permitieron participar en la toma de decisiones de la república y una igualdad de derechos con los patricios.

Consecuencias de la lucha entre clases:

*  Los plebeyos podían adquirir matrimonio con los patricios

* Uno de los dos cónsules sería siempre de la plebe

* Dos tribunos de la plebe defendían sus derechos en el senado

* Se les valió a los plebeyos el reconocimiento de la asamblea por tribus en la cual tenían mayoría pues de 21 tribus, 17 estaban compuestas por plebeyos, a sus acuerdos se les llamaban plebiscitos.

* Se redujeron las deudas de los plebeyos

* Abolición de la esclavitud por deudas

* Derecho de los plebeyos a practicar la religión de los patricios y ser sacerdote

* Desapareció la aristocracia basada en el nacimiento pero surgió una nueva aristocracia en la que el poder se basaba en la fortuna llamada nobleza.

* Desapareció la doble categoría de ciudadanos

* La república romana adquirió una nueva organización democrática: el senado era como verdadero órgano del gobierno, un dictador, 2 cónsules, la asamblea curial y la asamblea centurial.

 

La conquista de Italia

El Senado se convirtió en un órgano de mayor poder, pudiendo declarar guerras, declarar la paz o establecer nuevas colonias. Gracias a estos poderes, el senado romano se dedicó a una política expansionista. Siendo ya por aquella época la potencia hegemónica del Lacio, con la ayuda de sus aliados se poderaron de los territorios de Eutria, para conservar su territorio e independencia contra los etruscos al mismo tiempo se vieron atacados por tribus de sabinos, Volscos y Ecuos (también itálicos) que pretendían apoderarse de las costas y aislar al Lacio de su salida al mar. Por último los galos , tribus del norte, llegaron a tomar a Roma y no se retiraron hasta cobrar a los romanos un cuantioso rescate (390a.c). Roma se estableció por todo el centro de la península itálica. Sin embargo en el sur chocaron contra los samnitas, lo que dio lugar a las guerras samnitas del 343 al 290 a. C. Los romanos vencieron a los samnitas, latinos sublevados y otros pueblos enemigos.

Después de sucesivas guerras al norte y al sur, y de la campaña del rey Pirro de Grecia contra Roma (280 a 276 a. C.) que finalmente fue vencido en la Batalla de Benevento(275a.c) ,Tarento y las demás ciudades Griegas tuvieron que rendirse, de esta manera los romanos pasaron a ser los amos de toda la península itálica.

 GUERRAS PÚNICAS

Las guerras púnicas fueron enfrentamientos entre romanos y cartaginenses por el dominio del mediterráneo que duraron más de un siglo (264-146a.c), y se llamaron así, porque los romanos denominaban púnicos (fenicios en latín) a los cartagineses.

 

La Primera Guerra Púnica

(264a.c-241a.c) Se originó cuando los cartagineses se apoderaron de Mesia en la isla de Sicilia. Roma tuvo que enfrentarse a Cartago, próspera ciudad del norte de África, antigua colonia de los fenicios y dueña del comercio, las costas e islas del mediterráneo occidental, Fue principalmente una guerra naval ya que por entonces Roma había creado una poderosa escuadra, aunque aún lejos del poder de Cartago. Los romanos vencieron en Milai (260 a. C.) pero al continuar la guerra por tierra fracasaron, con la captura del general romano Marco Atilio Régulo. Tras algunas derrotas, los romanos vencieron al general Amílcar Barca en las islas Egates, al oeste de Sicilia en 242 a. C. Un año más tarde la guerra terminó con la cesión a Roma del territorio cartaginés de Sicilia. Poco después se haría con Córcega y Cerdeña, ambas territorio cartaginés. Los vencidos cartagineses pagaron una elevada indemnización por los daños causados a la flota romana.

 

La Segunda Guerra Púnica

Amílcar Barca, que dirigió a los derrotados, dedicó el resto de su vida a fortalecer el poder cartaginés en Hispania, para compensar la pérdida de Sicilia. Su hijo Aníbal tomó el mando del ejército cartaginés y atacó la ciudad de Sagunto (218a.c), aliada de Roma. Ello desencadenó la segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.). Cartago se dispuso a su expansión a costa de Hispania. comienza propiamente la guerra al abandonar Aníbal sus campamentos en Hispania y avanzar hacia Italia, consiguiendo la hazaña de cruzar los Alpes con sus elefantes, los cuales más tarde, romperían la organizada estructura de la legión romana. En Tesio (218a.c), en Trasimeno (217a.c) y en Cannas (216a.c) derrotó a los romanos; tuvo en jaque a Roma durante más de diez años asolando el sur de Italia, pero los hostigamientos y las continuas batallas habían debilitado al ejército de Aníbal, en esa época el ejercito de los romanos cambió de táctica y combatieron a los cartaginenses sin dar batalla franca; así recuperaron algunos territorios: Siracusa (212a.c) y Capua (211a.c).  Aníbal tuvo que regresar a África para enfrentarse al gran general romano Publio Cornelio Escipión llamado después de la guerra, el Africano. El regreso de Aníbal fue para encontrarse con la mayor derrota de su vida. En 202 a. C., en Zama, con un ejército mayor pero compuesto principalmente por reclutas, Aníbal cayó derrotado. El coste del fin de la guerra para Cartago fue enorme. Cartago solicitó la paz la cuál fue concedida condicionada a la cesión del resto de sus territorios de Hispania, entrega de su flota y una enorme indemnización. Desde entonces nadie disputó el control del Mediterráneo Occidental a Roma.

 

Conquista de Macedonia, Grecia y Siria

Una vez terminada la segunda guerra con Cartago, la república romana, en una franca política expansionista que tuvo varias causas: la ambición de los generales y de los hombres de negocios, la avidez de los soldados por el botín y los provechosos resultados que había obtenido la república romana en las guerras anteriores. Para cada conquista buscó un pretexto legal: contra macedonia, por haberse aliado a Cartago y con el pretexto de independizar a las ciudades de Grecia; luego contra Siria, porque había dado asilo a Aníbal y por último Grecia tuvo que atacar la supremacía de Roma, después de una sublevación encabezada por Corinto, la cuál fue destruida. La política expansionista tardó a Roma aproximadamente 50 años y le permitió conseguir  el control político y mercantil del mediterráneo oriental.

 

Tercera Guerra Púnica

En el siglo II a.C., Cartago continuó comerciando, y, aunque era una potencia menor, su resurgimiento acabó por irritar a Roma. El pretexto para iniciar la guerra fue el conflicto entre Cartago y el rey Masinisa, antigua aliado de los romanos; estos enviaron tropas a África y los cartagineses depusieron las armas pero Roma decidió combatir hasta el fin ocasionando la destrucción de Cartago (hoy Túnez) por iniciativa de Escipión “El africano”.  Los territorios de Cartago fueron anexados a el Imperio romano



Crisis de la República

El siglo II a.c. es para Roma un siglo de contrastes; la expansión territorial la convirtió en un vasto imperio, las riquezas fluyen a la ciudad hasta el punto de que fueron suprimidos los impuestos, y, al mismo tiempo, los desequilibrios sociales eran muy notorios por el aumento de esclavos y plebeyos pobres en las ciudades, buena parte de la ciudadanía se ve repentinamente empobrecida, pasando a engrosar las listas del proletariado urbano. Mientras tanto, los patricios generaban enormes riquezas.

El esplendor y enriquecimiento de la gran capital favoreció a los sectores acaudalados y nobiliarios, pero perjudicó a los grupos humildes, y en consecuencia agudizó peligrosamente las luchas sociales que ocurrieron entre los siglos II y I a.c.

 


Primer triunvirato

Con todo lo anterior, era claro que el régimen republicano estaba en crisis. Como las instituciones fracasaban, adquirieron importancia las fuerzas militares y algunos personajes: Pompeyo, un general que había ganado fama por sus triunfos en Hispania y África; Craso, el hombre más rico de Roma, y Julio César, de origen patricio y un extraordinario orador. Los tres formaron un triunvirato (60 a.C.), con el fin de asumir el poder del estado, repartirse las tierras del imperio y reducir el poder del senado. Estos repartieron las provincias de la siguiente manera:  Pompeyo se ubicó en España, Craso en el oriente (Siria) y derrocó a Espartaco (líder de la más grande revuelta de los esclavos) y Julio César se ubicó en la Galia.

Poco después murió Craso y el senado enfrentó a Cesar y Pompeyo ; luego, con el asesinato de Pompeyo en Egipto por el faraón Ptolomeo, tras lo cual Julio Cesar hizo que el Senado lo nombrara dictador vitalicio, es decir, el único que ejercía los poderes de tribuno y cónsul. Durante su período, redujo el poder del senado; repartió dinero entre los pobres y se preocupó de generarles trabajo, para lo cual inició un programa de obras públicas; fundó colonias en África, Hispania y las Galias; asignó tierras a más de 80 mil ciudadanos y a los veteranos de sus legiones; redujo los impuestos; entregó subsidios a las familias numerosas; introdujo el calendario egipcio en Europa, al que le agregó un año bisiesto cada cuatro años, creando el “calendario juliano”, que fue usado hasta 1582 d.C., cuando fue reemplazado por el calendario gregoriano, perfeccionado por el Papa Gregorio XIII.

Si bien volvió la prosperidad y la paz, la nobleza veía en Julio César a un tirano.  El 15 de marzo del año 44a.c un grupo de senadores conspiró para asesinarlo, lo cuál se llevó a cabo en plena sesión del senado a manos de su hijo adoptivo Marco Julio Bruto. La muerte de César resultó contraproducente para el senado, pues el pueblo se amotinó y saqueó las casas de los asesinos quienes huyeron.

Al ser asesinado Julio Cesar lo sucedió en el poder su hijo adoptivo Cayo Julio Cesar Octaviano quién se unió a Marco antonio, lugarteniente del cesar, y a Lépido, gobernador de la Galia (conformando así el segundo triunvirato). Los tres asumieron el poder dictatorial, se repartieron el imperio y en venganza por la muerte de César asesinaron a 200 senadores.

Octavio permaneció en Roma a cargo de las provincias de Occidente, Lépido fue a África y debido a la ambición de Octavio fue obligado a renunciar a su rango y nombrado pontífice máximo.

Mientras tanto, Marco Antonio se quedó con el oriente y se trasladó a Egipto, donde se casó con su reina, Cleopatra, transformándose en un monarca oriental.

Octavio aprovechó esto para lograr su destitución y la declaración de la guerra contra Cleopatra por pretender dividir los territorios romanos e instalar la capital en Alejandría. La guerra se decidió en la batalla naval de Accio (31 a.C.), en la que Octavio venció a la flota de Marco Antonio y se apodero de su capital, Alejandría,  transformando a Egipto en una provincia romana.

Después de la batalla Octavio tuvo el camino libre para imponer el gobierno personal y establecer oficialmente el imperio.

 

 EL IMPERIO (31a.c-475 d.c)

 
Roma se constituyó en el más vasto y poderoso Estado de la antigüedad; las luchas iniciadas por los ejércitos romanos, desde los tiempos de la república, contra los pueblos que les disputaron el poder de la península, y más tarde el de la cuenca del mediterráneo (etruscos, galos, griegos, persas y cartagineses), culminó con la derrota de todos ellos.

Al llegar Octavio a Roma, no encontró oposición alguna.  Ya nadie dudaba que las instituciones republicanas resultaban incapaces de dirigir un Estado que se extendía desde el atlántico hasta el cercano oriente.

Octavio se hizo investir emperador (27 a.C.) con el nombre de Augusto, que significa “el sublime”. Además, le antepuso el nombre de su padre adoptivo, César. Todos los poderes político, militar, judicial y religioso recayeron sobre él.  Sólo se mantuvieron instituciones de la república como las magistraturas, sin atribuciones judiciales, y un Senado de carácter simbólico.

Preocupado por el destino de Roma, Octavio fortaleció el ejército, mejoró las comunicaciones, ejecutó numerosas obras públicas, propicio el desarrollo de la industria y el comercio, también clasificó las provincias en senatoriales (bajo el poder de los senadores), y las imperiales (manejadas por el emperador) para mantener el orden.  


El período de César Augusto duró 45 años y fue de gran prosperidad, al igual que el de sus sucesores, los Julio Claudios (14-68 d.C.) –Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón – y los Flavios (69-96 d.C.) –Vespasiano, Tito y Domiciano–, alcanzando su apogeo con los Antoninos (96-192 d.C.) –Nerva, Trajano, Adriano, Antonino, Marco Aurelio, Vero y Cómodo–.


Claudio 
(Dinastía Julio Claudios)


Adriano
(Dinastía Antoninos)

 

La crisis imperial, siglo III (193-284)

El siglo III se caracterizó por el dominio de los militares, que imponían sus candidatos al trono imperial, muchos de ellos procedentes del Oriente; las provincias se hacían cada vez más autónomas; en el plano económico se interrumpió, disminuyendo de manera notable el intercambio entre provincias; otro fenómeno fue el abandono de las tierras por los altos impuestos que tenían que pagar los latifundistas, producto de esto se estancó la agricultura y también por la escasez de esclavos que trabajaban la tierra como resultado del freno de la conquista.

 

El bajo imperio

El emperador Diocleciano ( 284 - 305) intentó organizar de nuevo el Imperio. Para hacerlo más gobernable, lo dividió en dos grandes regiones: Oriente y Occidente, poniendo al frente de cada una de ellas dos augustos con poder político y dos césares con poder militar. Esta tetrarquía mantuvo todavía unido el Imperio un siglo más.

Constantino, sucesor de Diocleciano, trasladó la capital imperial de Roma a Constantinopla y elaboró el Edicto de Milán, en el que se decreta la igualdad del cristianismo y la libertad de culto. Teodosio ( 379-395 ) Marca el fin de todo el imperio romano unificado. Sus hijos acabaron repartiéndoselo: el Oriente, cuya capital era Constaninopla fue entregado a Arcadio, pervivió mil años más y desaparece con la toma de la capital por los Turcos en el año 1453. Honorio recibió el de Occidente con capital Roma; soportó una turbulenta y efímera existencia pues además del desorden interno continuó la amenaza de los pueblos Bárbaros, Duró 80 años y se disgregó con las invasiones germanas en el año 476 d.c.  Con su caída se cierra la edad Antigua.  

 

   hugonavarro13@hotmail.com

 



www.wikipedia.org/wiki/Reino_Romano
www.es.wikipedia.org/wiki/República_Romana

www.es.wikipedia.org/wiki/Imperio_Romano

www.nomismatike.hpg.ig.com.br/RepRomana/RepRomana.html

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www.imperioromano.com/

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www.icarito.latercera.cl/icarito/2001/824/pag9.htm